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Comentarios, opiniones, crónicas y críticas en la vida de un ser humano que escribe. O algo así, que suene como interesante, si eso...

martes, 31 de octubre de 2006

Esta es la idea, esta es la idea...

Hoy, ¡un buen momento Liniers!

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jueves, 26 de octubre de 2006

Dando la Chapa

Hoy, siguiendo la bonita costumbre de ilustrar con fotos que he ido haciendo ante elementos que he encontrado en mis viajes (iba a poner periplos, así, tranquilamente, en mi pedante actitud habitual, pero miren, lo quité) me dispongo a mostrarles un hecho inquietante.

No voy a ir ahora de moralista, ni decir lo que está mal y lo que está bien, pero esto me parece un poco, cuanto menos, extraño.

Sucedió en Burgos. Estoy seguro de que aún sucede, vamos. Plaza Mayor, con cafeterías, tiendas, bancos para sentarse simpáticos jubilados, juegos para los niños y el Ayuntamiento, desde dónde ahora gobierna el alegre (y breve) monologuista Juan Carlos Aparicio.

Y entonces, un grupo de niños reunidos en corrillos junto a unos adultos. ¿Qué hacen? Es domingo... ¡intercambian cromos! Eso está bien, en Valencia también lo hacen, en los alrededores de La Plaza Redonda, cada semana, como en muchos otros lugares de España. Pero, entonces, levanto la vista y veo que esos cambios de cromos se producen bajo un soportal de la plaza. Un soportal que comparten con un... ¿comercio? Sí, eso parece. ¡Pero es un comercio inenarrable! ¡Por dios! ¡En mitad de la Plaza Mayor! ¡Con niños delante! ¡Y los padres no hacen nada! ¿Dónde está la profunda y tradicional Castilla? Amigos, lo que vi, lo que me descolocó completamente fue esta visión, este local, esto:

Aún hay más, no se crean. Porque no se aprecia mucho en la última foto, pero arriba a la derecha, hay un cartel que reza: "Mariquita Pérez". Madre mía si así está Burgos no quiero ni pensar qué puedo encontrar en Ibiza...

Supongo que es la típica tienda dónde venden ese tipo de regalos por compromiso que cuando te los dan te dan ganas de decirles que se los metan por... ahí.


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jueves, 19 de octubre de 2006

Mi patria está en la frontera...

Hoy más que nunca, he tenido un sueño.
Escribir desde casa. Poder vivir donde quiera. Poder hacer mi trabajo a distancia...

He de decir que dentro de esa idea de "escribir desde casa" se incluye la de, por fin, establecer eso, una casa. Un lugar. Estoy en Madrid por trabajo. Estoy de paso. No se hacia donde, si volveré de donde vine o si llegaré a otro lugar, todas las posibilidades son bienvenidas, incluso quedarme, pero en ellas he de incluir el saber cual es "mi casa". Ahora mismo, unas posibilidades cobran mucha más fuerza que otras, hay mucho más tirón hacia lados de ese abanico que se abre. Lugares, personas, deseos, preguntas, ganas de descubrir... todo influye. Todo fluye.

Pero claro, hay que ganarse el pan. Y yo el pan me lo gano con algo que me encanta, así que no pienso dejar de hacerlo y buscar otras maneras. Pienso que el trabajo que hago, como muchos que he hecho, podría hacerse desde casa, con las ventajas que da la tecnología actualmente. Y me encantaría que fuera así. Al fin y al cabo, recibiendo las pautas necesarias en una reunión semanal y en contacto directo telefónico o via mail (o servicios estilo messenger) podría funcionar muy bien la cosa.

Entiendo que el guión de ficción da esta oportunidad, de llevarse a casa el trabajo, pero también creo que en programas, puede ocurrir en ciertos casos. Y sería maravilloso.

Muchos dirán: "¿Qué pasa, que lo que haces no se puede hacer allí?". Y me duele responder siempre que "no". Esperando, eso sí, que en un futuro inmediato, pueda hacerse. Se van abriendo puertas, poco a poco. Y sí, suena como un martillo la voz que dice: "¿Y por qué no las intentas abrir tu un poco más?". Quizá sea cuestión de eso.

Cosas del desarraigo. Cosas de las necesidades. De echar de menos. Espero que en un futuro, pueda ser así... habrá que hacerse chaché. Al final, todo parece cuestión de eso.

Y sí, ya se que tiene desventajas y todo aquello, pero caray, hoy me ha dado por ahí.
Aunque no, ya me viene dando hace un tiempo.

Permitidme una canción:

Frontera - Jorge Drexler.


Yo no sé de dónde soy,
mi casa está en la frontera.
Y las fronteras se mueven,
como las banderas.

Mi patria es un rinconcito,

el canto de una cigarra.
Los dos primeros acordes
que yo supe en la guitarra.

Soy hijo de un forastero
y de una estrella del alba,
y si hay amor, me dijeron,
y si hay amor, me dijeron,
toda distancia se salva.

No tengo muchas verdades,
prefiero no dar consejos.
Cada cual por su camino,
igual va a aprender de viejo.

Que el mundo está como está
por causa de las certezas.
La guerra y la vanidad
comen en la misma mesa.

Soy hijo de un desterrado
y de una flor de la tierra,
y de chico me enseñaron
las pocas cosas que sé
del amor y de la guerra

Soy hijo de un forastero
y de una estrella del alba,
y si hay amor, me dijeron,
y si hay amor, me dijeron,
toda distancia se salva.

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lunes, 16 de octubre de 2006

Eureka!

Los envidio.
Los envidio.
Los envidio!!

Envidio muchísimo a esa gente que, precavida, siempre va por ahí con un cuadernillo, una libretita o una grabadora, para apuntar las ideas que se le van ocurriendo allá donde esté.
Es insoportable el número de ocasiones en el que, haciendo cualquier cosa, se me ocurren ideas que (en ese momento) creo que podrían funcionar pero que no apunto pensando que luego me acordaré de ellas. Historias, argumentos, diálogos, frases, chistes, gags, monólogos... ¡de todo! Y todas ellas geniales, porque al perderse, se mitifican en el limbo de las ocurrencias perdidas.

Por lo menos, me he acostumbrado a salir a la calle la mayoría de las veces con mi cámara de fotos, para intentar pillar todo lo que me llama la atención. Aunque al final, no ocurra siempre, por aquello de la vergüenza y el fijarme en cuestiones que pueden parecer extrañas...

Más de una vez me he propuesto apuntar mis ideas en un cuadernillo, pero nunca encontré uno que se adaptara a mis necesidades, que me diera la rapidez de apuntar ideas en un continente que no me molestara y pudiera llevarlo sin problemas. Últimamente he oído hablar de los Moleskine, esos cuadernos tan... cool. Y cómo no, he pensado que uno podría ser la solución, además de aportar ese "toque" tan interesante. Quien sabe... A ella le funciona.

Pero ya lo he intentado con otros recipientes y no he conseguido nada.
Aunque igual me pasa como con los listines, que nunca completo con los teléfonos del movil.
O como con las agendas, que nunca uso para apuntar los datos y fechas que recordar.

O como con mi propia cabeza, que nunca se qué narices había apuntado!

Eso sí, este puente me ha servido para tomar notas, muy interesantes, sobre ideas, planes, sueños y ocurrencias geniales que quiero ir desarrollando en los próximos días, meses, quien sabe si años, quien sabe hasta cuando. Pero son unos cuentos preciosos. Algún día los escribiré en un cuadernillo, pero no para que no se me olvide vivirlos, si no para recordarlos. Estoy seguro.



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miércoles, 11 de octubre de 2006

Ayer se fueeee... cogió sus cosas y se puso a caminaaaar...

¡Ayer estrenamos!

Sí, ya, vaya horas para decirlo, pero que conste que ya avisé hace una semana por aquí. Era el estreno de la segunda temporada de El Club de Flo y por lo que vimos, la cosa sigue viento en popa, con la puntualización de que "viento en popa" en La Sexta no es lo mismo que en otras cadenas.
Pero bueno, la verdad es que el programa funcionó bien, pese a competir con el final de Anatomía de Grey y el principio de El Comisario (de la selección sub21 cayendo irremisiblemente en La 2, dejándonos así sin participación en las Olimpiadas, no hablo...). Pero la impresión es que en otro lugar, con otra cobertura, funcionaría aún mejor. Pero la idea es precisamente esa: atraer gente a la cadena. Y lo consigue, estamos por encima de la media y de número de espectadores, muy contentos.

Esto está siendo divertido, ¡me alegro! Ya os contaré más cosas...
Por supuesto, admito sugerencias.
Y no, no las admito sobre pisos-zulo y calvos!

:P

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lunes, 9 de octubre de 2006

Trilorí trilorí

Este fin de semana me he dedicado a recorrer Madrid paseando con mi reproductor de MP3 (no, no es uno de esos taaaan pijos... al mio hasta le falta la tapa de las pilas) y me he dado cuenta de lo importante que es una banda sonora en la vida.

Me sorprendía a mi mismo poniéndole a mi situación actual música, canciones que podían expresar mis sentimientos, ánimos y emociones mejor que palabras, diálogos o explicaciones extrañas.

La música puede ser un buen acompañamiento, pero también un buen apunte del personaje o la situación dentro de la historia. Este fin de semana tenía muchísimas ganas de llamar a gente y ponerle canciones. De pasear poniendo canciones a mi estado de ánimo. Este fin de semana, yo tenía banda sonora.

Esa banda sonora, era por otra parte nada original: Jorge Drexler y sus "12 Segundos de Oscuridad", por una parte, y The Divine Comedy, con un variadillo, por otra. Recomiendo ambos encarecidamente. ¿Y la vuestra cual ha sido?

No es el lugar este para ir contando según que cosas, si hago el apunte es por traerlo por las bandas sonoras, así que sólo diré que ya ven, me ha dado por la vena melómana y sentimental. ¡Tiempos que corren! Pero saldrán bien, saldrán bien. Ya están saliendo...

¡Que sí!

Poco a poco.

Y muy bien, seguro.

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jueves, 5 de octubre de 2006

El Trabajo Os Hará Libres... por algo lo ponía, por algo.

Cuando voy a escribir algo, necesito una ingente cantidad de tiempo "perdido" para hacerlo.

Creo que no es cosa mía solamente, porque comentándolo con varios compañeros, a muchos les pasa lo mismo: los guionistas perdemos una gran cantidad de tiempo, a simple vista. Viendo la tele, navegando por Internet, actualizando el blog, viendo vídeos estúpidos, buscando canciones especiales, mandando cartas intensas, hablando por teléfono, riendo…

Lo que pasa es que luego, todo parece recuperarse. Es decir: las cosas están cuando tienen que estar. Con prisas, con agobios, con el tiempo pelándote el culo pero ahí están. Y están bien (o por lo menos, al nivel esperado) las suficientes veces como para que el juego continúe.

Yo, concretamente, sólo puedo funcionar de esa forma. Lo llevo haciendo desde que estudiaba en la universidad: siempre he funcionado mejor bajo la presión de los últimos días. Pero ojo: no se confundan. No me refiero a la presión de: “rápido, sólo dispones de 10 minutos para…” Esa la odio. Me refiero a la presión de: “Díos, he tenido toda una semana, tengo que entregar pasado mañana y aún no he escrito nada que…”

¿Qué diferencia hay? ¡Pues una absolutamente primordial!: Yo SE que tengo ese tiempo y DECIDO tocarme los cojones durante un periodo del mismo. Durante ese periodo, me distraigo, rumio ideas, pienso posibilidades, me convenzo de que tengo que escribir así, o asa, juego, me recuerdo que tengo que hacerlo, esbozo unas cuantas ideas sin definir del todo, calculo lo que me puede costar definirlas, me concedo caprichos de “leo este cómic y me pongo”… y luego entran en juego los mecanismos fundamentales del guionista: La presión, el sentimiento de fraude y el instinto de supervivencia creativa. Y lo jodido es que funciona.

Antes he dicho que muchos compañeros comparten esta actitud, pero también es cierto que muchos de ellos, no lo hacen: están ahí, con su papel en blanco, o con párrafos escritos sin chiste, mirándolos fijamente, durante horas. O días. Escriben, reescriben, vuelven a reescribir, cualquier cosa, la primera… y hacen trabajos estupendos. Y otras veces, no. Así que nunca me acabo de animar a cambiar mi método de trabajo.

Aquí vemos a un compañero devanándose los sesos con un maldito monólogo...
Yo estoy, en cambio... haciendo fotos.


Claro está que, para televisión (y sobretodo para guión de programas) este método me funciona. Una novela, un largometraje, no podría funcionar así. Lo se. Pero es que cada trabajo requiere estrategias distintas. La mía es la de apurar un periodo de tiempo determinado, bajo concentración extrema, dónde doy lo mejor de mi. Después, revisiones bajo igual concentración para pulir, cambiar o decidir. La escritura de guión de televisión nunca me ha parecido un trabajo de rutina diaria.

También es cierto que las mejores ideas, los mejores chistes, los mejores pensamientos, ocurren cuando no estás sentado frente a tu ordenador. Ocurren cuando estás charlando con un amigo, cuando estás en casa viendo la tele, cuando estás tranquilo, relajado, haciendo el idiota con algún compañero… cuando estás viviendo. Pero eso es muy difícil de entender por la gente de fuera: siempre serás un vago. Por eso es muy difícil el que, en la vida de un guionista (por lo menos un guionista como yo) pueda ponerse uno un cartel como este que descubrí en una tienda de Toledo, una vez.


Es más, me arriesgaría a pedir uno que dijese lo contrario. Por favor.

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martes, 3 de octubre de 2006

Hoy termina lo que la semana que viene empieza... o algo así

Hoy se emite la final de El Club de Flo, primera temporada.
Mejor dicho: se re-emite. El programa fué grabado el 31 de Mayo y emitido a principios de Junio, cuando al gente aún no sintonizaba del todo La Sexta.
Ahora no es que la cosa sea para morirse, pero ya todo el mundo, por lo menos, conoce el canal.

El programa está funcionando muy bien para los números en los que se mueve la cadena, ha llegado a ser de los 3-4 programas más vistos con diferencia, siendo muchas veces el de más audiencia (quitando fútbol y baloncesto, claro...) y sobretodo, lo que más nos enorgullece, está muy bien valorado en los tests de audiencia que hace la cadena. Vamos, que gusta.

Ahora que estamos inmersos en la segunda temporada, me gusta mirar atrás, ver lo que empezó y en lo que se está convirtiendo, poco a poco, con humildad. Se está convirtiendo en una casa. Me gustará esta noche recordar a los concursantes de la primera temporada, a los cuatro finalistas y todo lo que costó llegar a esa final, a ellos y a nosotros. Ahora, merece la pena todo.

Espero que los que os de por poner La Sexta hoy (martes) a las 21:30 os lo paséis tan bien como yo lo pasé trabajando en el programa. Con un poquito, sería más que suficiente. Y si no, pues no pasa nada, hay mil programas más que disfrutar por ahí, la propuesta es simple diversión.

La semana que viene estrenamos temporada (esta vez, inédita). Pero eso ya será otra historia... Y será contada en otro momento.

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lunes, 2 de octubre de 2006

Agua de beber...

El mundo de los "creadores" es difícil. Muchas veces no sabes si lo que has hecho es bueno, es malo o qué narices pensar. Necesitas que otros te digan, te valoren, te pongan nota, te comenten.

Una buena crítica es necesaria siempre, por eso es bueno saber a quién preguntar. No porque te doren la píldora, si no porque son los que mejor te conocen o los que mejor conocen lo que quieres lograr.

En un pueblo burgalés por los cañones del Ebro (Pesquera del Ebro) un pobre alcalde no tuvo a esas personas. Y además tuvo a Pepe Gotera y Otilio cerca. O quizá él mismo sea uno de ellos. O quizá le faltó el gotelé. Pero lo que no dudó, como artista creador, es en mostrar su obra al mundo y firmarla, presentándola a la eternidad.

(Si pincháis se ve más grande)

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