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Comentarios, opiniones, crónicas y críticas en la vida de un ser humano que escribe. O algo así, que suene como interesante, si eso...

martes, 23 de agosto de 2005

San Blas, solo un barrio así tendría nombre de un limón.

Ayer estuvimos grabando en la barriada de San Blas, en Madrid. No la conocía pero ya me avisaron de que no era precisamente un lugar tranquilo y apacible.

A veces uno echa de menos a Frank Castle (El Castigador) en su vida.

En breves segundos el lugar de grabación (un portal de una finca normal y corriente, apartada) se llenó de niños primero, garrulos y macarras de barrio con vespa después y calaña de igual temple en gran número en suma.
Entonces dedujeron que puesto que la tele suele comer con ellos en el salón o cocina de su casa, ellos podían insultar a los que la hacen igual que sus padres y sus madres se insultan entre ellos y a ellos (y los vecinos insultan a sus padres, y los de la casa de enfrente insultan a sus vecinos que insultan a sus padres, y los del otro barrio insultan a los vecinos de enfrente que insultan a los de al lado que insultan a sus padres... como contaría Zelig).

Así que nada, un anormal completo se puso a exigirnos dinero "por grabar en mi barrio" violentamente, mientras alternaba absurdos bailes con intentos de agresión a los cámaras y a un servidor (además de otra parte del equipo). Atónitos observábamos como la multitud congregada no le partía la cara si no que le reía las gracias. El mequetrefe este de una palmada caía al suelo. El problema es que tras esa palmada ya sabías qué iba a pasar: 30 personas que hasta entonces no hacían nada hubieran saltado a darnos la paliza de nuestras vidas muy ofendidos. La ley de la calle, ya saben.
Así que me quedé con las ganas de hacer un homenaje a American History X y pedirle amablemente que pusiera su boca en el bordillo.

Además, si le llegamos a dar la hostia, como no, hubieran saltado los listos de "eh los de la tele que hijos de puta". Eso TAAAAAAAN facil de decir (como la tele está en la salita todos los días, ya saben...).

Conclusión: Si trabajas en la tele, a veces tu vida no vale una mierda. Tu respeto menos. Tu tiempo menos aún. Tienes que soportar que haya gente que te intente agredir, que te insulte porque sí al ver una cámara, que se crean con el derecho a decirte lo que les salga de la cabeza porque sí y encima tienes todo que soportarlo sin decir ni mu porque si no, encima, tienen los cojones de decir: "¿Pero qué os creéis los de la tele?".

Ayer casi acabamos linchados. El energúmeno intentaba animar a sus compinches para que voltearan la furgoneta-minibus con 7 personas y equipo dentro. Pero cometió un error: le dió una patada a un coche que había por ahí y que no era nuestro.
Entonces, saltó una voz "valiente" y le gritó una señora:
"¡¡Eh!! ¿Pero tu eres tonto? Que el coche no te ha hecho nada".

No te jode... ¿y nosotros sí?.

A unas 33 personas les dio por comentar.

viernes, 5 de agosto de 2005

Sinvergüenza

Llevo demasiado tiempo sin actualizar. Lo reconozco.

Podría poner de excusa mi nuevo trabajo, que me hipoteca el tiempo, pero no sería del todo cierto.
Podría poner de excusa que no se me ocurre de qué hablar, pero no sería del todo cierto.
Podría poner de excusa que quiero buscar un camino para este blog, pero no sería del todo cierto.
Podría poner de excusa que me da algo de vergüenza y estaría acercándome.

De pronto, un montón de compañeros de trabajo tienen blog y escriben a diario.
De pronto, me gusta leer esos "posteos" costumbristas.
De pronto, no se si los que yo podría poner serían interesantes...

Siempre he pensado que ser un "sinvergüenza" era algo maravilloso. El miedo no les impide hacer lo que quieren. Son libres. Son valientes. Siempre les he tenido envídia.

Quizá es el efecto Han Solo en El Imperio Contraataca, cuando Leia le da un sopapo tras él arrebatarle un beso y le espeta eso a la cara: Sinvergüenza.
Han Solo se queda pensando, con la mano en la mejilla golpeada y valora:
- ¿Sinvergüenza?... Hum... Me gusta.

El otro día, en el trabajo, tuve varios encuentros con "sinvergüenzas". Gente que no son nada en la vida mas que un pequeño nombre en la mísera fama televisiva y que se creen sus propias tonterías. Gente que es capaz de mentir y actuar como miserables por un poco más de fama, atención o dinero. Y no tienen vergüenza. Porque para vivir de eso, no la debes tener.

Y entonces me alegro de tener vergüenza de un simple post.

A unas 5 personas les dio por comentar.