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Comentarios, opiniones, crónicas y críticas en la vida de un ser humano que escribe. O algo así, que suene como interesante, si eso...

jueves, 22 de julio de 2004

With No Direction Home, Like a Rolling Stone...

Y ya llegó el sábado, último día de conciertos, que amaneció más bien tarde ("TratadearrancarloCharly" al parecer andaba más tranquilo y sólo bramó un par de frases) y que tras una segunda visita compostelana, se encauzó de cara a llegar pronto a los conciertos. Bueno, pues no nos perdimos al telonero, una vez más, pero había sorpresa.
Al ir acercándonos al recinto y tras esquivar 300 puestecillos de camisetas cutres (de las que compré 1, claro) de estas que en 3 lavados ya no la tienes, empezamos a oir una cancioncilla que me dijeron, era de Amaral... cantada con voz femenina. Bueno, pues será que Gary Jules, el telonero, es telonera, y le hace un homenaje... pero suena raro...
Pues efectivamente, cruzamos la puerta, y vemos que quien está encima del escenario es Eva Amaral, sola, absolutamente sola, con una guitarra (que por cierto es casi igual de grande una guitarra que ella) y dispuesta a enfrentarse con un público que venía a ver a Bob Dylan, The Corrs y Echo & The Bunnymen... Bueno, a los que venían por The Corrs les haría mucha ilusión, seguro.


Eva Amaral, vocal suplente

Pues nada, al parecer Gary Jules, que después contó que venía de un viaje de 17 horas o más, se retrasaba por la desaparición de varias maletas con los instrumentos de su equipo. Así que la organización echó mano a la improvisación y propuso a Eva Amaral, que venía como espectadora (de vacaciones) participar. Pero claro, Juan (el otro) no está con ella. Así que se viene sola, y con su guitarra, hace una actuación breve pero que sorprende a todos los asistentes. A los que les gusta, por el regalo inesperado. A los que nos manteníamos indiferentes, por tener el valor de salir ahí sola, soltar ese chorro de voz, y hacerlo genial. A sus detractores, porque no sabían qué motivos dar para su opinión. Realmente impresionante, la verdad. Conectó perfectamente con el público y tras varios guiños acabó haciendo cantar a todo el mundo sus éxitos, tan machacados por la radiofórmula del país. Será por fiesta, vamos... Después la encontramos disfrutando del concierto de Dylan, entre el público, que no paraba de pedirle fotos y autógrafos.

Tras la sorpresa de Amaral ya vino Gary Jules...


Gary Jules, tiene pinta de majete y de tomar pintas como un campeón.

Gary Jules, totalmente desconocido para mi, y creo que para la mayoría, vino acompañado de un amigo con rastas, ambos con la guitarra. Se disculpó por la desaparición del material de su banda, cosas de aeropuertos, y que le impedía ser acompañado por su teclista y demás gente. Concierto de estilo cercano al cantautor folck-rock, muy apropiado para acompañar a Dylan. Eso sí, lo de intentar hablar en español y acabar diciendo cosas como "Hemos llegadou ahorrita mismo" o "hemos viajadou 15 horas en aerroplano y 4 en carrito" restó muchos puntos cool (que llaman algunos) y nos hizo recordar al Aznar-Tejano tan triste. Pero bueno, el chaval era majete, y por esperar un poco más a Dylan, no pasa nada... Y de pronto, cuando aún era de día, con más de 20.000 personas y hasta don Manolo (Fraga) contemplando... Llegó Dios.


Robert Zimmerman con su clásico sombrero.

Bob Dylan apareció tras una presentación con voz en Off, acompañado de su banda, y dirigiéndose a su teclado sin hacer el más mínimo gesto de saludo al público. Su trayectoria se lo permite, pero un público que ya había vivido el fiasco de un dinosaurio con Lou Reed no se lo iba a dejar fácil. Tenían que convercerles. Tardó 10 segundos, los que necesitó para hacer una señal a su banda (maravillosa) y empezar la primera canción. Todos ataviados con un sombrero Cowboy, tocaban a las ordenes de un Bob que ejercía desde su piano como director de una orquesta apabullante. Pasaron por todos los géneros en los que Dylan se ha movido en sus 63 años: Folck, Blues, Rock, Rithym and Blues... daba igual, todo sonaba impresionantemente en sus manos. Su voz soltaba unas letras cambiadas, versioneadas, alteradas como siempre ha hecho Dylan en sus conciertos, mientras el público cantaba lo que podía, moviéndose como posesos. Cuando he sabido que Fraga había estado en ese concierto, el imaginarmelo bailando (era inevitable no hacerlo) me vuelve loco... Al final, varios clasicos (Mr Tambourine man, All along the Watchtover, Like A Rolling Stone...) un bis de media hora, y un público lóco por este bajito que toca la armónica. Un genio. Despedida, aplausos, saludos al público por parte de toda la banda y Dylan deja el escenario para algo incomprensible... The Corrs...


Y seguro que los padres son super feos...

Incomprensible porque aún no entiendo qué pintan The Corrs en un cartel de festival como este... Pero bueno, a ver qué hacen. Pues bien, lo previsible. Salieron, dieron saltitos, cantaron todos sus éxitos supermachacados por los medios, y animaron la libido del respetable, que oiga, siempre tiene su aquel. Por lo menos los 3 cuarentones intentando evitar la evidencia que teníamos delante lo disfrutaron. Hasta uno estuvo a punto de caerse bailando al estilo Lina Morgan (no sabemos si adrede o no.. creo que no). A ver. Está la cantante que canta muy bien, es muy alegre (tipo Heidi) y da saltitos por el escenario. Después su hermana violinista (teñida de rubio) que al final cansaba ya con el violín de narices, siempre tocando lo mismo. El hermano, que las cámaras de proyección de video para el público ignoraba, y que tocaba la guitarra (aunque el guitarrista solista era otro, uno profesional) o los teclados (aunque era un poco música del PT-10 que todos teníamos en casa de pequeños, y había otro teclista profesional en el escenario, a la vez). Y por último, la hermana chunga. O eso digo yo que será. Porque vale, la ponen en una especie de batería, pero es que al lado (mas bajo, y poco iluminado) hay un batería profesional que lleva toda la percusión de las canciones. ¿Entonces? Pues nada, la niña toca un pandero. En serio. Eso y un tubito con piedras que hace un ruido así como "Tchass.. tchass" para acompañar. ¿Y para eso montan el paripé de la batería esa con tambores y platillos? Pues sí, para que la niña no se sienta inútil, digo yo. Al final, en alguna canción tocaba un super bombo también. Y cantó, una vez, y va y se equivoca. Resumen:¡Vivan los hermanos prodigio! Aquí todos valen, como en la familia Aragón, vamos. Frase de la noche: "Estamos emocionados de tocar aquí en Santiago, una ciudad católica". En fin, momento 40 principales-Cope del día. Todo programadísimo, concierto comercial sin pie a la improvisación ni la sorpresa, y pasamos al último del Festival: Echo & The Bunnymen.


Aquí está Echo (Ian McCulloch), y el de detrás es un Bunnymen. ¿Esperabais modelos del Playboy?

Una espera laaaarga y aparece la banda. Ian McCulloch sale con gafas de sol (era la 1 de la madrugada) y un cigarrillo en la mano y empiezan a tocar. Mientras, la gente, que o bien no conocía a la banda, o bien venía por ver a Dylan, o bien llevaba 3 días aquí, como yo, empieza a abandonar el auditorio. Un grupo que fué de culto, que resucitó hace menos de una década, y que intentó entretener a los restos de la noche. Grandes éxitos en su repertorio y una versión de Take a Walk on The Wild Side que reparaba en cierto modo la falta que hizo Lou Reed al no tocarla.
No voy a mentir, estaba muy cansado ya a esas alturas y el día siguiente prometía duro para volver, y el lunes trabajar, así que me fuí de allí relativamente pronto.

Y así fueron estos 3 días de conciertos. Mañana postearé (si me da tiempo) mis experiencias en Santiago ciudad, y toda su tradición Jacobina.

Por cierto, podéis dejar comentarios eh, que no muerden!

A unas 1 personas les dio por comentar.
Comments:
hola tonto,que eres mu tonto!!
En primer lugar,la que dices tu que es la chunga ,se llama Caroline y ese dia estaba tocando de esa manera porque al estar embarazada,no podia hacer esfuerzos.Por eso lo de la bateria al fondo.Seguramente tu eres una de las personas a las que le gustó la actuación de la MOMIA DE BOB DYLAN ,que ni siquiera tuvo la educación de saludar ,hasta un fan de este, tuvo que gritarle Dylan, saluda cabrón!
 
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