jueves, 26 de octubre de 2006

Dando la Chapa

Hoy, siguiendo la bonita costumbre de ilustrar con fotos que he ido haciendo ante elementos que he encontrado en mis viajes (iba a poner periplos, así, tranquilamente, en mi pedante actitud habitual, pero miren, lo quité) me dispongo a mostrarles un hecho inquietante.

No voy a ir ahora de moralista, ni decir lo que está mal y lo que está bien, pero esto me parece un poco, cuanto menos, extraño.

Sucedió en Burgos. Estoy seguro de que aún sucede, vamos. Plaza Mayor, con cafeterías, tiendas, bancos para sentarse simpáticos jubilados, juegos para los niños y el Ayuntamiento, desde dónde ahora gobierna el alegre (y breve) monologuista Juan Carlos Aparicio.

Y entonces, un grupo de niños reunidos en corrillos junto a unos adultos. ¿Qué hacen? Es domingo... ¡intercambian cromos! Eso está bien, en Valencia también lo hacen, en los alrededores de La Plaza Redonda, cada semana, como en muchos otros lugares de España. Pero, entonces, levanto la vista y veo que esos cambios de cromos se producen bajo un soportal de la plaza. Un soportal que comparten con un... ¿comercio? Sí, eso parece. ¡Pero es un comercio inenarrable! ¡Por dios! ¡En mitad de la Plaza Mayor! ¡Con niños delante! ¡Y los padres no hacen nada! ¿Dónde está la profunda y tradicional Castilla? Amigos, lo que vi, lo que me descolocó completamente fue esta visión, este local, esto:

Aún hay más, no se crean. Porque no se aprecia mucho en la última foto, pero arriba a la derecha, hay un cartel que reza: "Mariquita Pérez". Madre mía si así está Burgos no quiero ni pensar qué puedo encontrar en Ibiza...

Supongo que es la típica tienda dónde venden ese tipo de regalos por compromiso que cuando te los dan te dan ganas de decirles que se los metan por... ahí.


jueves, 19 de octubre de 2006

Mi patria está en la frontera...

Hoy más que nunca, he tenido un sueño.
Escribir desde casa. Poder vivir donde quiera. Poder hacer mi trabajo a distancia...

He de decir que dentro de esa idea de "escribir desde casa" se incluye la de, por fin, establecer eso, una casa. Un lugar. Estoy en Madrid por trabajo. Estoy de paso. No se hacia donde, si volveré de donde vine o si llegaré a otro lugar, todas las posibilidades son bienvenidas, incluso quedarme, pero en ellas he de incluir el saber cual es "mi casa". Ahora mismo, unas posibilidades cobran mucha más fuerza que otras, hay mucho más tirón hacia lados de ese abanico que se abre. Lugares, personas, deseos, preguntas, ganas de descubrir... todo influye. Todo fluye.

Pero claro, hay que ganarse el pan. Y yo el pan me lo gano con algo que me encanta, así que no pienso dejar de hacerlo y buscar otras maneras. Pienso que el trabajo que hago, como muchos que he hecho, podría hacerse desde casa, con las ventajas que da la tecnología actualmente. Y me encantaría que fuera así. Al fin y al cabo, recibiendo las pautas necesarias en una reunión semanal y en contacto directo telefónico o via mail (o servicios estilo messenger) podría funcionar muy bien la cosa.

Entiendo que el guión de ficción da esta oportunidad, de llevarse a casa el trabajo, pero también creo que en programas, puede ocurrir en ciertos casos. Y sería maravilloso.

Muchos dirán: "¿Qué pasa, que lo que haces no se puede hacer allí?". Y me duele responder siempre que "no". Esperando, eso sí, que en un futuro inmediato, pueda hacerse. Se van abriendo puertas, poco a poco. Y sí, suena como un martillo la voz que dice: "¿Y por qué no las intentas abrir tu un poco más?". Quizá sea cuestión de eso.

Cosas del desarraigo. Cosas de las necesidades. De echar de menos. Espero que en un futuro, pueda ser así... habrá que hacerse chaché. Al final, todo parece cuestión de eso.

Y sí, ya se que tiene desventajas y todo aquello, pero caray, hoy me ha dado por ahí.
Aunque no, ya me viene dando hace un tiempo.

Permitidme una canción:

Frontera - Jorge Drexler.


Yo no sé de dónde soy,
mi casa está en la frontera.
Y las fronteras se mueven,
como las banderas.

Mi patria es un rinconcito,

el canto de una cigarra.
Los dos primeros acordes
que yo supe en la guitarra.

Soy hijo de un forastero
y de una estrella del alba,
y si hay amor, me dijeron,
y si hay amor, me dijeron,
toda distancia se salva.

No tengo muchas verdades,
prefiero no dar consejos.
Cada cual por su camino,
igual va a aprender de viejo.

Que el mundo está como está
por causa de las certezas.
La guerra y la vanidad
comen en la misma mesa.

Soy hijo de un desterrado
y de una flor de la tierra,
y de chico me enseñaron
las pocas cosas que sé
del amor y de la guerra

Soy hijo de un forastero
y de una estrella del alba,
y si hay amor, me dijeron,
y si hay amor, me dijeron,
toda distancia se salva.

lunes, 16 de octubre de 2006

Eureka!

Los envidio.
Los envidio.
Los envidio!!

Envidio muchísimo a esa gente que, precavida, siempre va por ahí con un cuadernillo, una libretita o una grabadora, para apuntar las ideas que se le van ocurriendo allá donde esté.
Es insoportable el número de ocasiones en el que, haciendo cualquier cosa, se me ocurren ideas que (en ese momento) creo que podrían funcionar pero que no apunto pensando que luego me acordaré de ellas. Historias, argumentos, diálogos, frases, chistes, gags, monólogos... ¡de todo! Y todas ellas geniales, porque al perderse, se mitifican en el limbo de las ocurrencias perdidas.

Por lo menos, me he acostumbrado a salir a la calle la mayoría de las veces con mi cámara de fotos, para intentar pillar todo lo que me llama la atención. Aunque al final, no ocurra siempre, por aquello de la vergüenza y el fijarme en cuestiones que pueden parecer extrañas...

Más de una vez me he propuesto apuntar mis ideas en un cuadernillo, pero nunca encontré uno que se adaptara a mis necesidades, que me diera la rapidez de apuntar ideas en un continente que no me molestara y pudiera llevarlo sin problemas. Últimamente he oído hablar de los Moleskine, esos cuadernos tan... cool. Y cómo no, he pensado que uno podría ser la solución, además de aportar ese "toque" tan interesante. Quien sabe... A ella le funciona.

Pero ya lo he intentado con otros recipientes y no he conseguido nada.
Aunque igual me pasa como con los listines, que nunca completo con los teléfonos del movil.
O como con las agendas, que nunca uso para apuntar los datos y fechas que recordar.

O como con mi propia cabeza, que nunca se qué narices había apuntado!

Eso sí, este puente me ha servido para tomar notas, muy interesantes, sobre ideas, planes, sueños y ocurrencias geniales que quiero ir desarrollando en los próximos días, meses, quien sabe si años, quien sabe hasta cuando. Pero son unos cuentos preciosos. Algún día los escribiré en un cuadernillo, pero no para que no se me olvide vivirlos, si no para recordarlos. Estoy seguro.



miércoles, 11 de octubre de 2006

Ayer se fueeee... cogió sus cosas y se puso a caminaaaar...

¡Ayer estrenamos!

Sí, ya, vaya horas para decirlo, pero que conste que ya avisé hace una semana por aquí. Era el estreno de la segunda temporada de El Club de Flo y por lo que vimos, la cosa sigue viento en popa, con la puntualización de que "viento en popa" en La Sexta no es lo mismo que en otras cadenas.
Pero bueno, la verdad es que el programa funcionó bien, pese a competir con el final de Anatomía de Grey y el principio de El Comisario (de la selección sub21 cayendo irremisiblemente en La 2, dejándonos así sin participación en las Olimpiadas, no hablo...). Pero la impresión es que en otro lugar, con otra cobertura, funcionaría aún mejor. Pero la idea es precisamente esa: atraer gente a la cadena. Y lo consigue, estamos por encima de la media y de número de espectadores, muy contentos.

Esto está siendo divertido, ¡me alegro! Ya os contaré más cosas...
Por supuesto, admito sugerencias.
Y no, no las admito sobre pisos-zulo y calvos!

:P

lunes, 9 de octubre de 2006

Trilorí trilorí

Este fin de semana me he dedicado a recorrer Madrid paseando con mi reproductor de MP3 (no, no es uno de esos taaaan pijos... al mio hasta le falta la tapa de las pilas) y me he dado cuenta de lo importante que es una banda sonora en la vida.

Me sorprendía a mi mismo poniéndole a mi situación actual música, canciones que podían expresar mis sentimientos, ánimos y emociones mejor que palabras, diálogos o explicaciones extrañas.

La música puede ser un buen acompañamiento, pero también un buen apunte del personaje o la situación dentro de la historia. Este fin de semana tenía muchísimas ganas de llamar a gente y ponerle canciones. De pasear poniendo canciones a mi estado de ánimo. Este fin de semana, yo tenía banda sonora.

Esa banda sonora, era por otra parte nada original: Jorge Drexler y sus "12 Segundos de Oscuridad", por una parte, y The Divine Comedy, con un variadillo, por otra. Recomiendo ambos encarecidamente. ¿Y la vuestra cual ha sido?

No es el lugar este para ir contando según que cosas, si hago el apunte es por traerlo por las bandas sonoras, así que sólo diré que ya ven, me ha dado por la vena melómana y sentimental. ¡Tiempos que corren! Pero saldrán bien, saldrán bien. Ya están saliendo...

¡Que sí!

Poco a poco.

Y muy bien, seguro.

jueves, 5 de octubre de 2006

El Trabajo Os Hará Libres... por algo lo ponía, por algo.

Cuando voy a escribir algo, necesito una ingente cantidad de tiempo "perdido" para hacerlo.

Creo que no es cosa mía solamente, porque comentándolo con varios compañeros, a muchos les pasa lo mismo: los guionistas perdemos una gran cantidad de tiempo, a simple vista. Viendo la tele, navegando por Internet, actualizando el blog, viendo vídeos estúpidos, buscando canciones especiales, mandando cartas intensas, hablando por teléfono, riendo…

Lo que pasa es que luego, todo parece recuperarse. Es decir: las cosas están cuando tienen que estar. Con prisas, con agobios, con el tiempo pelándote el culo pero ahí están. Y están bien (o por lo menos, al nivel esperado) las suficientes veces como para que el juego continúe.

Yo, concretamente, sólo puedo funcionar de esa forma. Lo llevo haciendo desde que estudiaba en la universidad: siempre he funcionado mejor bajo la presión de los últimos días. Pero ojo: no se confundan. No me refiero a la presión de: “rápido, sólo dispones de 10 minutos para…” Esa la odio. Me refiero a la presión de: “Díos, he tenido toda una semana, tengo que entregar pasado mañana y aún no he escrito nada que…”

¿Qué diferencia hay? ¡Pues una absolutamente primordial!: Yo SE que tengo ese tiempo y DECIDO tocarme los cojones durante un periodo del mismo. Durante ese periodo, me distraigo, rumio ideas, pienso posibilidades, me convenzo de que tengo que escribir así, o asa, juego, me recuerdo que tengo que hacerlo, esbozo unas cuantas ideas sin definir del todo, calculo lo que me puede costar definirlas, me concedo caprichos de “leo este cómic y me pongo”… y luego entran en juego los mecanismos fundamentales del guionista: La presión, el sentimiento de fraude y el instinto de supervivencia creativa. Y lo jodido es que funciona.

Antes he dicho que muchos compañeros comparten esta actitud, pero también es cierto que muchos de ellos, no lo hacen: están ahí, con su papel en blanco, o con párrafos escritos sin chiste, mirándolos fijamente, durante horas. O días. Escriben, reescriben, vuelven a reescribir, cualquier cosa, la primera… y hacen trabajos estupendos. Y otras veces, no. Así que nunca me acabo de animar a cambiar mi método de trabajo.

Aquí vemos a un compañero devanándose los sesos con un maldito monólogo...
Yo estoy, en cambio... haciendo fotos.


Claro está que, para televisión (y sobretodo para guión de programas) este método me funciona. Una novela, un largometraje, no podría funcionar así. Lo se. Pero es que cada trabajo requiere estrategias distintas. La mía es la de apurar un periodo de tiempo determinado, bajo concentración extrema, dónde doy lo mejor de mi. Después, revisiones bajo igual concentración para pulir, cambiar o decidir. La escritura de guión de televisión nunca me ha parecido un trabajo de rutina diaria.

También es cierto que las mejores ideas, los mejores chistes, los mejores pensamientos, ocurren cuando no estás sentado frente a tu ordenador. Ocurren cuando estás charlando con un amigo, cuando estás en casa viendo la tele, cuando estás tranquilo, relajado, haciendo el idiota con algún compañero… cuando estás viviendo. Pero eso es muy difícil de entender por la gente de fuera: siempre serás un vago. Por eso es muy difícil el que, en la vida de un guionista (por lo menos un guionista como yo) pueda ponerse uno un cartel como este que descubrí en una tienda de Toledo, una vez.


Es más, me arriesgaría a pedir uno que dijese lo contrario. Por favor.

martes, 3 de octubre de 2006

Hoy termina lo que la semana que viene empieza... o algo así

Hoy se emite la final de El Club de Flo, primera temporada.
Mejor dicho: se re-emite. El programa fué grabado el 31 de Mayo y emitido a principios de Junio, cuando al gente aún no sintonizaba del todo La Sexta.
Ahora no es que la cosa sea para morirse, pero ya todo el mundo, por lo menos, conoce el canal.

El programa está funcionando muy bien para los números en los que se mueve la cadena, ha llegado a ser de los 3-4 programas más vistos con diferencia, siendo muchas veces el de más audiencia (quitando fútbol y baloncesto, claro...) y sobretodo, lo que más nos enorgullece, está muy bien valorado en los tests de audiencia que hace la cadena. Vamos, que gusta.

Ahora que estamos inmersos en la segunda temporada, me gusta mirar atrás, ver lo que empezó y en lo que se está convirtiendo, poco a poco, con humildad. Se está convirtiendo en una casa. Me gustará esta noche recordar a los concursantes de la primera temporada, a los cuatro finalistas y todo lo que costó llegar a esa final, a ellos y a nosotros. Ahora, merece la pena todo.

Espero que los que os de por poner La Sexta hoy (martes) a las 21:30 os lo paséis tan bien como yo lo pasé trabajando en el programa. Con un poquito, sería más que suficiente. Y si no, pues no pasa nada, hay mil programas más que disfrutar por ahí, la propuesta es simple diversión.

La semana que viene estrenamos temporada (esta vez, inédita). Pero eso ya será otra historia... Y será contada en otro momento.

lunes, 2 de octubre de 2006

Agua de beber...

El mundo de los "creadores" es difícil. Muchas veces no sabes si lo que has hecho es bueno, es malo o qué narices pensar. Necesitas que otros te digan, te valoren, te pongan nota, te comenten.

Una buena crítica es necesaria siempre, por eso es bueno saber a quién preguntar. No porque te doren la píldora, si no porque son los que mejor te conocen o los que mejor conocen lo que quieres lograr.

En un pueblo burgalés por los cañones del Ebro (Pesquera del Ebro) un pobre alcalde no tuvo a esas personas. Y además tuvo a Pepe Gotera y Otilio cerca. O quizá él mismo sea uno de ellos. O quizá le faltó el gotelé. Pero lo que no dudó, como artista creador, es en mostrar su obra al mundo y firmarla, presentándola a la eternidad.

(Si pincháis se ve más grande)

jueves, 28 de septiembre de 2006

Now I'm Here

El otro día me pasaron una web dónde poder crear un personaje de South Park que consideres a tu medida, o a la de otra persona. Un colega lo hizo y me entró la cosa de probar... y salió esto:

Ale, por fin doy la cara en el blog. Este soy yo! ¿O no?
Gente opina que sí.
Gente opina que no.
Yo creo que está muy cercano, pero lo que más miedo me da, es que está MUY cercano al que podría hacer de muchísimos otros guionistas... Malditos clones.

O es la amenaza fantasma?

martes, 26 de septiembre de 2006

Como veíamos ayer...

Esta entrañable foto la saqué en Valencia (mi pueblo) en Fallas. Allí, en estas señaladas fechas, todo vale. Sí, como en tantas otras fiestas, dirán, pero bueno, son las de mi pueblo, qué pasa!

La cuestión es que es habitual que en el centro, la gente aparque donde pueda, bien porque va de visita, bien porque han cortado su calle y alrededores.

Así que la gente que vive (extrañamente) en bajos comerciales, cuyas puertas son rejas de comercio (y que, esos bajos -o lonjas- los utilizan de casa y lupanar) a veces se ve sorprendida por un coche aparcado frente a ellas, pegadito, que impide el paso.

Así que decide actuar.
Ya que la ley no nos protege.
Ya que la autoridad no nos apoya.
Ya que el sistema nos olvida...

Actuamos!


Entrañable la consideración a los visitantes que desde el extranjero vienen a Valencia en esas fechas, al incluir (a lápiz) una brillante traducción del mensaje: "Fuck Your Car".

El observador...

Ser guionista consiste, en el 50% de los casos, en saber observar. En ser curiosos. En cotillear... para buscar las motivaciones, los movimientos, las intenciones, los desarrollos y claro está, copiar.

Por eso me encanta perderme con mi cámara de fotos y descubrir cosas curiosas, extrañas o llamativas, alternándolo con las cosas bellas que vas encontrando por ahí.

Ya que la tecnología lo permite, por las cámaras digitales y por las ventajas de Blogger que hace unos meses que deja subir fotografías propias, me permito inaugurar una pequeña sección dentro del blog, que irá apareciendo de vez en cuando.

Pues eso... nos vemos.

viernes, 22 de septiembre de 2006

Más ofertas en el interior...

Ayer tuve una oferta de trabajo. Una más. No es que vaya a presumir, pero en el último año he tenido bastantes y no me puedo quejar. Eso sí, todas han coincidido ser en momentos en los que ya estaba trabajando. Siempre he pensado que, cuando me quede en paro, nadie me llamará y estarán todos los equipos formados y tal... es tan Murphy que seguro que pasa.

La de ayer era especial. Suponía volver a pisar el proceloso mundo de la ficción televisiva. Uno empezó en el mundo de guión por esos campos y los dejó en pos de una más tranquila, cómoda y remunerada vida en el campo del guión de Programas. No establezco categorías y nunca me ha parecido una más difícil o fácil que la otra. Ni menos "guionista" el trabajo en ambos campos, pero sí creo que son historias distintas.

En ficción prima la visión en conjunto de la historia, el relato, la narración global. Aunque después una secuencia bien dialogada, una acción puntual o unos buenos chistes salven un momento o un capítulo (si es comedia, claro) lo que prima es trabajar una buena trama (varias, realmente) que hagan avanzar la historia. Vas sumando, vas progresando, vas desarrollando.

En programas, el desarrollo casi no existe. Es empezar, más o menos, desde 0 cada guión. Sí, hay cosas que van sumando, lentamente, posos más bien venidos de la rutina de programa, pero no hay desarrollo narrativo, o por lo menos no tan marcado. Pero tiene la magia de lo instantaneo, de la velocidad, de la naturalidad de la puesta en escena, de provocar climas y situaciones con un alto componente de "vayaustedasaberloquepasa", porque siempre intervienen invitados, público, colaboradores o gente que no sabes del todo cómo va a responder. Y eso también engancha. A mi, mucho.

Al final decliné la oferta, no era el momento, mi momento está aquí (donde estoy), que estoy estupéndamente y haciendo cosas que me encantan. Pero sigue ahí, clavada, la espinita de la ficción. Ya me la quitaré.

¡Como tantas espinitas que me han estado clavando! ¿Dará tiempo para todo?
Espero que sí, porque hay tantos sitios donde quiero trabajar, tantos formatos que probar, tantas tonterías que dejar por ahí... Que siga la marcha! Que siga la mierda!

jueves, 21 de septiembre de 2006

The Time is Now!

El timing se supone que es una de las claves de la comedia, si no la más importante.
Supone acertar con el momento oportuno para meter el detonador de la carcajada. El elemento que nos dará el gag, o el chiste. La palabra, el gesto, el acting, en el lugar adecuado, a la velocidad adecuada.

No es sencillo, a veces sale sólo y otras cuesta infinítamente encontrarlo. Puede ser misión del guionista, del director o del actor (o actores) pero si no lo tienen claro los tres, eso fracasa.

En cine, uno de los maestros del timing ha sido (y es) Blake Edwards, capaz de lograrlo incluso al recibir el Oscar de honor de la Academia, en ese ambiente de presión y nervios tan absolutamente mastodóntico.



En el cómic, concretamente en las tiras cómicas, me encanta el timing de Liniers. Un maestro del manejo del mismo en unas cuantas viñetas. Ante gente así, sólo queda quitarse el sombrero y aprender!



Liniers... Para quien no lo conozca (que lo dudo), esta web recoge sus tiras diarias en un periódico argentino. Es tan genial que resulta imprescindible. Disfruten!

martes, 19 de septiembre de 2006

My make up may be flaking but my smile... still stays on on...

Es un infierno.

Tengo una extraña debilidad por los juegos de palabras y en mi actual trabajo, no me los dejan hacer.

A ver, puedo hacerlos entre compañeros, o por ahí, pero me refería a "colarlos" en los guiones. No hay manera. En esta productora tienen una especial sensibilidad al respecto y van todos a la calle!

En cierta forma lo entiendo, porque como en todo, hay muchos muy malos y es fácil caer en ese recurso cutre... ¡pero también se pueden hacer chistes buenos!
Lo cierto es que, cuando no te queda más remedio que tirar por un juego de palabras, algo está fallando en ese texto.

Todo esto viene a lo difícil que es hacer comedia (o supongo que todo) cuando por dentro, te cuesta un poco más reirte de las cosas. O por lo menos, reirte con gracia. Ahí es donde se presupone la profesionalidad del individuo y que saque el trabajo adelante pese a todo... pero eso es también lo bonito de todo esto ¿o no?.

En el fondo, nos encanta.
Somos unos faranduleros de tomo y lomo.
The Show Must Go On y todo eso que tanto nos gusta decir!

Malditos exhibicionistas emocionales...

jueves, 14 de septiembre de 2006

Y allá vamos!

Y ya estamos con la segunda!

Ayer grabamos, como decía, el primer programa de esta segunda temporada de El Club de Flo y... tiene buena pinta!
El nivel de inicio es mejor (de media) que el del año pasado y eso nos tranquiliza un poco. Además, las sorpresas de algunos concursantes nos han dejado muy impresionados... a ver qué pasa.

Notas que los concursantes están más tranquilos, puesto que ya saben a qué programa vienen. Es lo bueno de una segunda temporada. A su vez, están histéricos por lo mismo, porque ya han visto a otros concursantes y aunque no todos quieren ganar, sí que intentan no ser "el tío ridículo".
Pobres...

En fin, que allá vamos un año más. Tenía ganas de volver a ese plató y ver a todos esos "extraños personajes" pulular cerca, hablar con ellos, verles con miedo y pánico a algo que tu has creado y que les has proporcionado. Es divertido.

Y luego, llega el habitual momento que tanto echaba de menos. Ese en el que, alguien del equipo, alguien que se supone que lleva trabajando en esto años, se gira, ante un chiste del presentador y dice: "¿Pero eso lo habéis escrito vosotros?".
Qué le vamos a hacer, es el sino de esta profesión!

Por cierto, en el diario Que nos dedican 2 páginas (deben ir fatal de temas) cuando el programa se estrenará en 1 mes, aproximadamente, pero bueno... Si os apetece echar un vistazo, aquí está el PDF del periódico en su edición de Madrid (pero sale en todas). Página 20 y 21 (de la numeración del periódico). Y nada, si alguien de Que lee esto, pues... gracias!

Así que poco a poco y si me dejan, iré comentando cosillas de este curioso trabajo (y anteriores). Si tienen dudas, no las tengan en preguntar.

Por cierto, si quieren saber quienes van a concursar este año en este programa (concurso donde vienen a competir para ser el mejor monologuista de comedia varios famosos no expertos en ese campo) que es El Club de Flo, os pongo una fotillo para saciar curiosidad.

Arriba: Raquel Revuelta, Victor Janeiro, Sofía Mazagatos, Juan Carlos Aparicio
Abajo: Júlio Iglesias Jr, Mayra Gómez-Kemp, Terelu Campos, Rafa Sánchez.
No os da morbillo verles monologuear...? (malos...)

martes, 12 de septiembre de 2006

Segundas fuera!

Mañana empezamos a grabar la segunda temporada del programa en el que estoy trabajando.
La verdad es que hay ganas de ver lo que van a hacer los nuevos, pero no hay nervios. Es la ventaja de contar con un equipo que ya conocemos y con un formato que, guste o no, tenemos todos claro.

Nunca había trabajado en una "segunda temporada" de algo y las sensaciones son extrañas:
Por una parte, te tranquiliza la seguridad de caminar sobre suelo firme, ya testado. Sabes qué funciona y sobretodo, qué no.
Pero también limita, porque sabes que no va a cambiar esto en todas las semanas que dure. Sí, se supone que ahí estás tu para proponer cambios pero... no los va a haber en una segunda temporada. Por lo menos, no cambios sustanciales.

Se elimina la paja, se pulen los errores, pero el concepto, sigue ahí. Te guste, o no.
A mi me gusta, por eso estoy contento.

Supongo que estas cosas pasan también en la vida. Hay segundas partes... y aunque sabes que no va a haber grandes cambios, tienes varias oportunidades: cambiar los pequeños detalles que van a hacer que eso que tienes sea perfecto o seguir adelante, exprimiendo todo lo que puedas esa pequeña gallina de oro.

A mi me cansa lo segundo, tanto en la vida, como en la tele.

A ver si tenemos suerte y conseguimos no caer en lo segundo.
A ver si tengo suerte y consigo lo primero.
Las ganas, no faltan!

jueves, 7 de septiembre de 2006

Todo puede ser más fácil...

-Vamos a ver, vas a actualizar este blog de una vez?
-Sí, es la idea... desde hace meses.
-Y por qué nunca lo haces?
-Bueno, tengo miedo.
-Miedo de qué?
-De defraudar.
-Tío, llevas meses sin decir ni pio. YA has defraudado.
-Vale, me refiero a que no se por dónde tirar, no se de qué hablar. De cine? De mi trabajo? De mi vida?... en plan de coña, en plan trascendental...
-Pero... a ver, echando un vistazo al bog así, rápido, me parece que nunca has sabido. ¿Cual es el problema?
-No se.
-Pues escribe y calla.
-Vale, ahora me pongo...

lunes, 8 de mayo de 2006

La semana de las películas inconclusas (o no)

La semana pasada vi un montón de películas...

Hay veces que, aunque lo intente, no logro encontrar un sólo momento para ir rebajando esa montaña de DVDs que cada mañana me observan desde los estantes de mi habitación. Son un montón de películas que, medio compulsivamente, compro en sitios tipo FNAC o Media Market aprovechando su bajo precio y mi interés por los títulos.

Todo empezó el jueves, cuando, armado de valor y tres horas libres, me dispuse a ver "Hasta que llegó su hora" (Once Upon a Time in the West), de Sergio Leone. La disfruté como suelo disfrutar los westerns de Serio Leone, pero con ese "algo más" que tiene este peliculón de, como dice el director, "hombres y mujeres con pelotas". Me dió la testosterona poética, qué le vamos a hacer.
En la película el final es, como siempre, de muerte y "heroe" alejándose a caballo. Sólo que este "heroe" no era tal. Era la muerte en persona. Y el final no era sólo el de la película. Era el de una época, el de una era. El de unos hombres. Una raza, que diría Leone.

Después cogí un autobús a Bilbao y allí me ofrecieron otras dos películas. "La Última Fortaleza", con Robert Redford (lo siento, no recuerdo al director ni al guionista) y "Deuda de Sangre", con (y por) Clint Eastwood.

La primera ("La última Fortaleza") era una mezcla de géneros: carcelario y militar. Más testosterona militarufa pero aquí sí, con un heroe con mayúsculas (en arquetipo). Vale. Aquí también vemos morir a un tipo de hombres que ya no quedan.

La segunda ("Deuda de Sangre") , película de detective al borde del retiro que debe descubrir el caso de su vida, un asesino en serie con mensajes tipo "El Enigma" en los cómics de Batman. Al final, como siempre, mil pistas falsas llevan a (de potra) una correcta y se precipita el final donde el malo muere por malo. Me esperaba más de Clint.
A la vuelta me obsequiaron con "Spiderman" (aquí sí hay heroe) y con una desconocida (por mi) película: "La Versión Browning" (De Mike Figgis). El director ya no era desconocido (Leaving Las Vegas, Después de una noche). La película trata de un severo profesor de lenguas muertas en un colegio-internado británico que se da cuenta de que ha fracasado en su intento. Y punto.

El sábado alquilamos una película de Jim Jarmusch, "Flores Rotas", que trata de la vida de un personaje interpretado por Bill Murray que recibe una carta en la que se le comunica que tiene un hijo de 19 años de alguna de sus múltiples conquistas a lo largo de su vida. Y se replantea su vida. Su fracaso. Y punto.

Diréis, qué pesado el tío este que nos cuenta sus películas. Pues sí. Pero es que me han llamado la atención estas dos últimas que os he contado. Historias de dos fracasos, humanos, cercanos, reconocibles, pero que no encuentran solución en la película. No hay un malo. No hay un heroe. No hay un final felíz, ni un final triste, ni malo. No hay un final, directamente. Porque apelan a la identificación. Porque son personas e historias que, realmente, considero cercanas. Y porque no tiene por qué haberlo. El final lo ponemos nosotros. O no existe un final... porque no todas las historias lo tienen. El guionista ha elegido ese fragmento de esa macro-historia porque es lo necesario para transmitir su idea y punto.

No descubro nada nuevo, pero me atrae mucho este cine en el que no hay que empeñarse en la puñetera secuencia de resolución final de la película, a veces tramposa, en la que el espectador puede decidir si le ha gustado o no. Es tu final. Y a veces me descubro pensando ¿ha acabado bien? ¿ha acabado mal? ¿y ahora qué?. Y me encanta.

Sí, día denso... ya habrá más ligereza en próximos posts, qué le vamos a hacer!

lunes, 24 de abril de 2006

Pim Pam Pum

El otro día despidieron a un colega.

Ya he hablado de él en el blog, aunque no directamente. Aquel post con el que dejé el blog abandonado casi un año, le tenía de co-protagonista junto al barrio de San Blas.

Es Quique, Quique Jiménez, aunque todos le conocían en la tele como "Torito" o "el tipo ese impresentable que va haciendo el anormal por la tele", que venía a ser cómo se le refería la mayoría de gente. Esa que después daba a su sección casi 30% de audiencia.

Y bueno, lo han echado de la tele por hacer el trabajo que le pedían. El problema es que un señor denunció que, esta vez, este programa ya era demasiado para él. Y al parecer, con esta crítica en un blog de un diario en su edición digital, la directiva de Tele 5 se reune y el colega cae. Y ya está. Y nos lo tenemos que creer.

En el vídeo que causó la polémica, Quique simulaba recibir una "lluvia dorada". No voy a entrar a definir el término, pero seguramente muchos lo conoceréis. Es más, igual al poner esta frase ya voy a recibir varias visitas de internautas despistados.

La clave es que este vídeo no llega a emisión así, bravamente, sin pasar ningún control. Este vídeo llega tras la revisión de un equipo de dirección del programa. Llega tras realizar un reportaje que ya se ha "vendido" a dirección en cuanto a su contenido. Y llega después de una edición y supervisión como debe tener cualquier vídeo del programa. Y digo debe porque no sé si esto ha ocurrido en este caso particular, pero si ocurrió, al culpable lo tengo claro y si no ocurrió, también (por omisión).

Pero el que cae es el peón. El que da la cara. El de abajo. Y el resto, pues ustedes disimulen...

Eso sí, Tele 5 lucha por nuestra dignidad y ha extirpado el cancer. Gracias Tele5. Una pena que decidieras hace unas semanas que ese cancer, en vez de una vez a la semana, apareciera dos. Una pena que ese cancer pseudo-pornográfico te reportara las mayores audiencias del programa en su último año y te arreglara la media del día. Y una pena que ese cancer lo tengas por toda la parrilla disfrazado de Belenes Estébanes y Kikos Hernández, pero con una pornografía no-sexual que al parecer, sí es tolerable.

Así está la tele, señores. Aunque ya lo sabíamos, ¿verdad?.

martes, 18 de abril de 2006

¿Otra vez? Tío... ya te vale

Vale, bien, de acuerdo... vuelvo.

He sido malo y he dejado de escribir en el blog durante casi un año.
Por lo menos en los "posts", porque increíblemente, los "comments" seguían (y siguen) vivos meses después del abandono.

Así que, sin saber muy bien cómo ni para qué, aquí vuelvo con redoblado vigor.
¿Qué pasará? Ni idea, creo que va a ser un poco de "lo que me pida el cuerpo". Vamos, como hasta ahora.

No se ya que número de resurrección ocupa esta, pero a ver si se mantiene bastante.

Gracias a los que entren aquí!
Va por ustedes!